Steve Jobs y el Inbound Marketing

Steve Jobs y el Inbound Marketing

Steve Jobs y el Inbound Marketing. Veamos por qué.

El Inbound Marketing está evolucionando tan rápidamente que es difícil  tratar de nombrar a un líder del sector claramente destacable. Es imposible señalar a un solo profesional y decir, “que es el Steve Jobs del inbound marketing.”

¿Pero por qué molestarse? No vale la pena! Especialmente teniendo en cuenta que el  propio Steve Jobs fue un maestro del Inbound Marketing, incluso antes de que el término fuese acuñado.

Si hay algo que caracteriza al Inbound Marketing, por definición, es su búsqueda por la atracción del cliente para que sea el propio usuario quien acabe desembocando por su propia voluntad en tu página de contenidos. En definitiva que lo que publiquemos en nuestro Blog sea interesante para el cliente y no solamente para nosotros.

Pero igual que las tiendas no venden con la persiana bajada, y que además de un buen escaparate hace falta que el cliente llegue a entrar en el comercio, el Inbound Marketing necesita desarrollar estrategias que permitan el registro de visitas, y estas, se conviertan en leads (contactados o conexiones).

En el camino desde el usuario hasta la venta hay varios errores que se cometen a menudo, y Steve Jobs puede ser una buena referencia para evitarlos. De hecho muchos lo consideramos un precursor de esta metodología, un estilo que va más allá de la pura estrategia y que tiene toda una filosofía asociada.

Lo puedes leer en aproximadamente 04:00 minutos 

1. El Inbound Marketing tiene mucho que aprender de Steve Jobs

Las campañas SEO suelen enfocarse en una serie de palabras clave que el usuario escribirá en su buscador para acabar por aterrizar en tu site. Sin embargo, ¿qué pasa si existe un mercado ahí afuera que aún no sabe que necesita mi producto? Precisamente en esta idea se basó Steve Jobs, y Henry Ford unas décadas antes.

Ford ya decía que si hubiera preguntado a sus clientes qué querían le habrían dicho que un caballo mejor. Qué diferente sería nuestra vida actualmente si no hubiera tenido el ingenio de crear el primer coche, si se hubiera cegado por lo que aparentemente pedía la demanda.

Steve Jobs tomó el relevo de esta filosofía, porque siempre tuvo claro que el cliente, muchas veces no sabe lo que quiere. Ahora bien, ¿cómo hacer que el cliente comprenda que necesita lo que cree que no quiere? La solución de Steve Jobs es simple. Tan minimalista como era su forma de vestir, o como ha sido siempre la marca Apple y los diseños de su tecnología:

“Los clientes no saben lo que quieren hasta que alguien se lo muestra.” Steve Jobs

La solución, por tanto, es mostrarlo. El marketing de contenidos corre el riesgo de quedarse limitado al cliente que sabe que lo quiere, y perder al que aún no lo sabe.

Hay un buyer persona (perfil de cliente) evidente y otro que no lo es tanto en un primer análisis. Hace falta mucha escucha, empatía, visión y presencia en muchos canales: redes sociales, posicionamiento en Google, campañas de email marketing, podcasts, ebooks, vídeos… y todo lo que conlleva una estrategia completa de Inbound Marketing.

Con una perspectiva lo suficientemente amplia ese buyer persona que aún no sabe lo que quiere tarde o temprano descubrirá que te necesita.

2. No basta con una buena comunicación, hace falta un gran producto

El Inbound Marketing, sin un buen producto detrás, esta vacío y no tiene razón de ser: generar valor es fundamental. El producto o servicio debe ser lo suficientemente bueno como para venderse por sí solo, de manera que el buen Inbound Marketer se limite a mostrar lo que hay, sin tener que disfrazar ni decorarlo.

El iPhone de Steve Jobs podía lucir desnudo, en su puro estilo minimalista, porque ya estaba bien acabado por sí solo. Steve Jobs podía vestir unos vaqueros y una camiseta negra porque ya su mera presencia tenía un gran valor.

Por tanto, no se trata de inventar razones para vendernos, sino de encontrarlas y mostrarlas. Es esencial tener claro qué vamos a vender y procurar la mejor calidad posible en ese resultado final que obtendrá nuestro cliente al final de todo el proceso.

El objetivo del Inbound Marketing es permanecer en la sombra como método, de forma que el protagonismo lo tenga el producto, el servicio y el contenido. Una buena campaña de Inbound Marketing no es la que destaca mucho, sino la que hace brillar a un producto que tiene valor por sí mismo.

Steve Jobs y el Inbound Marketing

3. No hace falta ser creativo las 24 horas del día

Uno de los errores que cometemos al crear contenidos para nuestras estrategias de marketing es el de pensar que hay que ser innovadores en todo momento. Steve Jobs supo encontrar el equilibrio entre inspirarse en las ideas de otros y ser creativo.

Cabe cuestionarse si no llevó demasiado lejos lo de copiar, pero en todo caso tuvo las dos habilidades muy desarrolladas, porque su creatividad es incuestionable.

Entre el robo literal de contenidos que hacen algunos medios con falta de imaginación y el extremo opuesto, que sería tratar de salirse de la norma a toda costa, existe un punto medio que es el de aprender de los demás, inspirarse en sus aciertos e incluso también coger ideas de sus errores, para evitarlos.

Ser originales en los contenidos de nuestras campañas de Inbound Marketing no implica dejar de escuchar a la competencia y al mercado en general, una fuente de información útil y necesaria para que nuestra creatividad vaya estando cada vez más alineada con la realidad del mercado presente.

4. La técnica del Círculo Dorado, de Simon Sinek

Sinek es un comunicador británico que ha hecho popular esta técnica, porque observó durante mucho tiempo a los grandes comunicadores de los últimos tiempos, desde Luther King hasta Steve Jobs, y llegó a la conclusión de que la mayoría de ellos tenían en común que organizaban el discurso siguiendo un orden que normalmente la gente común no utiliza.

El Círculo Dorado lo empleaba Jobs en sus discursos y presentaciones. Primero explicaba el porqué (why) de su producto, y así llegaba directamente a captar la atención de su audiencia. Después introducía el cómo (how) y finalmente decía el qué (what).

El error común es empezar por explicar detalles técnicos del qué y el cómo, en vez de conseguir fascinar primero al oyente o al lector con el porqué. En el Inbound Marketing será imprescindible que además de que tengamos impresiones en nuestra página, consigamos que se queden las visitas. Para ello nuestros contenidos deben ser atractivos e interesantes, no solo por el tema tratado, sino también por su forma.

– Créditos de la Imagen: Wikimedia Commons

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