Cómo cambiar el tamaño de una imagen y otros ajustes

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Lo puedes leer, o escuchar,  en aproximadamente 04:00 minutos – Crédito de las Imágenes / By Pexels.com – Crédito del audio / Long Stroll de Kevin MacLeod

Siempre se ha dicho que una imagen vale más que mil palabras, pero en el marketing de contenidos el objetivo de la foto que pongas en tu web o blog no tiene que ser únicamente que se vea bonita y atractiva, sino que además hacen falta una serie de aspectos técnicos para saber cómo cambiar el tamaño de una imagen y acertar en la elección de la misma para subirla a una web, desde los aspectos legales, hasta lo que se refiere a la resolución y el posicionamiento en buscadores.

El punto medio es el reto en el tamaño de una fotografía, porque una imagen demasiado pequeña resulta poco atractiva y visible para el usuario, y cuando la imagen es demasiado grande puede influir a que la navegación se ralentice. Una imagen con una buena optimización SEO tiene aproximadamente entre 30-60 kb, mientras que una demasiado grande y poco optimizada supera el megabyte. Photoshop es un programa ideal para editar fotos, y para los que no dominen este programa para reducir el tamaño de  las fotos, la herramienta pixlr es muy intuitiva y sencilla, ideal para cambiar el tamaño de una imagen online.

1. Cómo etiquetar una foto para la optimización SEO

Es fundamental que para etiquetar fotos, estas se guarden en el ordenador con el nombre que ayudará con la optimización SEO, es decir, que el título debe contener las palabras clave que se quieran posicionar en Google. Además, es importante escribir esas mismas palabras clave en el ALT de la imagen, e incluso se recomienda acompañar el pie de página, aunque esto no es por la optimización SEO, pero sí puede ser útil para cuando las visitas entren a través de Google Imágenes, de manera que la descripción pueda ayudar a invitar a entrar en la web.

2. Resolución imágenes de páginas web

La resolución se mide en ppp, es decir, píxeles por pulgada. A mayor número de píxeles, mejor será la calidad de la imagen, pero al mismo tiempo es importante no pasarse de lo estrictamente necesario, porque podría ralentizar la velocidad de tu sitio. Las imágenes para web o el tamaño de una imágen, con que tengan unos 70 ppp es suficiente.

3. Píxeles

El tamaño de una fotografía en internet equivale al que tenga la imagen en píxeles y es lo que realmente ocupa y afecta al tamaño de la página web. Por mucho que la imagen la veamos pequeña en la pantalla, debemos saber que cada 32 píxeles equivalen a un centímetro, por tanto es importante no pasarse innecesariamente, porque no aporta nada a la página, y al mismo tiempo es perjudicial para su velocidad y rendimiento.

4. Derechos de autor o derechos de copyright

En el mundo online, donde cada vez más personas y empresas tienen su sitio web, las imágenes se han convertido también en un producto de mercado con derecho de propiedad intelectual, algo que tiene un valor económico y que por tanto es sujeto de demandas. Además, más allá de las razones jurídicas, todo profesional debería tener la ética que implica valorar el trabajo de los demás profesionales, incluidos los fotógrafos. Por eso, aunque tengamos acceso a miles de imágenes en Internet, tanto Google como otros bancos de fotos, tales como Flickr, Tumblr o Pexels tienen la opción de descarga de fotos con licencia CC de atribución, es decir, sujeta a la licencia Creative Commons. Estas imágenes son las que pueden descargarse, siempre que se cite a su autor. Aquellas que permiten publicación comercial sin atribución están totalmente libres de derechos, y hay otras muchas imágenes que son de pago o bien protegidas por derecho del autor y no son utilizables.

5. Formato de la imágen

El standard es el formato jpg, pues aunque una imágen jpg pierda algo de calidad al comprimirla, la tonalidad y el color se conservan intactos. La imágen png por su parte tiene la ventaja de que no pierde apenas calidad al ser comprimido, por eso es ideal para logotipos, por ejemplo. Las imágenes gif son un formato ideal para animaciones, cada vez más de moda, sobre todo cuando uno se dirige al público más joven.